Martes, 26 de septiembre de 2017

Con hipotecas y a lo loco

Cuatro millones de tutores

Vivimos en una sociedad convulsa, esto es una realidad y además no es ninguna novedad porque, a decir verdad, en mayor o menor medida, todas lo fueron.También es verdad que tanto las sociedades como las personas suelen incurrir, en algunas ocasiones, en contradicciones, pero la sociedad actual podíamos decir que bate todos los records porque ha prescindido de la lógica y en multitud de ocasiones niega la evidencia con total desfachatez, llegando incluso a empequeñecer a aquel general tan valiente que en su vocabulario no existía la palabra rendición, él nunca se rendía ni siquiera ante la evidencia.

Los casos de nuestra sociedad no presentan ni siquiera el consuelo de un excesivo valor, aunque sea cerril, más bien persiguen la desestabilización social con el fin de constituir una sociedad acrítica para establecer un totalitarismo real aunque con una fachada pseudo-democrática.

A propósito de lo dicho me viene a la mente los comentarios que me hizo una amiga notario sobre la sentencia del tribunal supremo en torno a las clausulas suelo. Según la sentencia no bastaba para entenderlas con lo expuesto por el notario sino que necesitaban una concienzuda explicación previa por parte del banco.

Ahora bien me argumentaba ella que si por ejemplo una persona paga por un préstamo, con garantía hipotecaria, a un 6 % de interés y que por mucho que suban los intereses nunca subirá por encima del 12 % y por mucho que bajen, no bajará del tres, eso lo entiende cualquier persona sin especiales conocimientos, a no ser que tenga serias deficiencias mentales y si su grado de incapacidad fuese tal (aunque ya sabemos que en realidad es de desfachatez) no sólo habría que eliminar la clausula sino la totalidad del préstamo hipotecario y la venta previa, lo cual iba a producir la ineficacia absoluta de nuestra justicia por parálisis total.

Pero con ser grande el problema anterior es sumamente pequeño ya que dado el número de hipotecas de este tipo y que en cada una de ellas normalmente firmaban dos personas y muchas veces, tres, cuatro y hasta seis, porque además de la garantía real, en bastantes ocasiones, había fiadores nos encontramos con que posiblemente en España a parte de los ya existentes hay por lo menos "groso modo" unos cuatro millones de incapaces que por supuesto no pueden comprar un coche no pueden hacer prácticamente ningún tipo de transacción mercantil ni acudir a un banco, sería muy difícil encontrarles un trabajo adecuado        a su ínfima capacidad mental y por lo tanto deberían ser incapacitados, debiendo dotárseles por tanto, según el alcance de su debilidad mental, bien de un tutor, bien de un curador.

No creemos que ni el mismísimo Hércules estuviese capacitado para abordar la incapacitación de cuatro millones de personas en España y buscarles sus respectivos tutores, ya que entre unos y otros deberíamos movilizar casi al veinte por ciento de la población española.

Conclusión, es peligroso juagar a ser el zorro o el llanero solitario cuando uno tiene responsabilidades institucionales.


Comentarios

No hay comentarios sobre esta noticia.

Comentar

Columnistas

Ellos sí creen

Puigdemont, Mas y Junqueras han pensado en grande y apostado fuerte… para el mal. ¿Será capaz la clase política española de hacer lo mismo para bien?   Publicado en Actuall

Por Francisco J Contreras Leer columna

Una enseñanza, una verdad

Los españoles han empezado a comprender la dura e incómoda verdad del fracaso del Estado de las Autonomías Publicado en Diario de Sevilla

Por Rafael Sánchez SausLeer columna

La profecía

Estamos asistiendo a la culminación del golpe de Estado a cámara lenta (o a paso de zorro, o a reptar viperino) perpetrado por los independentistas catalanes desde hace tiempo.   Publicado en la Nueva España

Por Ana María Velasco Plaza Leer columna

Un magnífico Sigfrido ilumina el comienzo de la temporada

El miércoles se inauguró nada menos que la septuagésima temporada de ópera de Oviedo, después de la reconstrucción del teatro Campoamor tras su destrucción durante la revolución de Octubre del 34, y no pudo comenzar con mejor pie este aniversario.

Por Cosima Wieck Leer columna

Hechos y dichos, gestos y "tweets"

Hoy es muy difícil hacerse oir. Los medios de comunicación están en manos de unas pocas personas. A veces se puede recurrir al pasado para ver cómo se resolvió ese problema en otros tiempos.

Por Francisco Javier Garcia AlonsoLeer columna

Miedo

Despues del ataque terrorista de Cataluña, yo tengo miedo. Y dolor. Y odio. Publicado en La Nueva España

Por Julio BuenoLeer columna

Michèle Tribalat y la inasimilabilidad del Islam europeo

La descristianización de Europa ahonda el foso espiritual y moral con una masa islámica cada vez más numerosa y ferviente. Publicado en Actuall

Por Francisco J Contreras Leer columna

La cataluña traicionada

Del Ripoll cristiano del abad Oliba se ha pasado al Ripoll nacionalista, multicultural y solar de fanáticos asesinos Publicado en el Diario de Sevilla

Por Rafael Sánchez SausLeer columna

CONVULSIONES EN LA OLIGARQUIA

Últimamente se están produciendo numerosas detenciones, procesamientos e ingresos en prisión de personajes de renombre, relevancia y notoriedad en distintos ámbitos de la sociedad.

Por Togas y Dignidad Leer columna

EL SEXO Y EL GÉNERO EN BIOLOGÍA

La Audiencia Provincial de Madrid ha resuelto que el texto que figuraba en el autobús de Hazte Oir, noconstituye un delito de odio. ¡Menos mal! Aunque han tardado varios meses en darse cuenta, es un alivio que,finalmente, se reconozca la libertad de expresión.

Por Paco MexiaLeer columna

La fórmula de la felicidad

Si usted tiene un empleo relativamente satisfactorio, está casado, participa en iniciativas vecinales o filantrópicas y practica la religión, su probabilidad de declararse "muy feliz" es estadísticamente muy alta. Publicado en ACTUALL

Por Francisco J Contreras Leer columna

Encuesta
¿Se celebrara la consulta ilegal del 1-0?

a) No el Gobierno lo impedirá
b) Si la inacción del Gobierno es patológica

Dignidad Digital, S.L. E-mail: redaccion@dignidaddigital.com
logo