Lunes, 15 de octubre de 2018

refundacion de la derecha

La tercera oportunidad

Parece ser que Pedro Sánchez ha dado con la ecuación que le llevará a La Moncloa. O sea:
PSOE + Podemos + PNV = PP + C?s + 2
El candidato socialista puede ser investido presidente del gobierno en una segunda votación (por mayoría simple), con los votos de PSOE, Podemos, PNV y la abstención de los nacionalistas catalanes y Bildu. IU con toda seguridad votará también a favor de Sánchez, pero a este le bastaría incluso su abstención. El único voto de Coalición Canaria no sería en ningún caso decisivo.
Un gobierno con el apoyo de la izquierda más totalitaria de Europa es sin duda muy mala noticia para España, aunque lo peor estaría por venir. Sánchez previsiblemente durará poco, porque lo que le interesa a Pablo Iglesias es llegar cuanto antes al poder, acabar con la Constitución vigente e implantar un régimen personalista y revolucionario. Adiós al Estado de derecho, adiós a la prosperidad, adiós a Occidente. Compatriotas, es lo que habéis votado; luego no os quejéis.
Queda sin embargo un pequeño resquicio de esperanza. Aunque dure efectivamente poco, en esta legislatura podríamos ver la refundación de una derecha seria y decente. Sólo de ella puede venir la salvación de nuestra nación; la izquierda no ha hecho más que truncar todo período de paz y de progreso que hemos conocido. Primero contribuyó decisivamente, con la violencia y la propaganda, a destruir el régimen de la Restauración, un período con sus luces y sus sombras, pero de avances innegables. No contenta con eso, la izquierda se cargó la Segunda República, para acabar siendo derrotada por Franco.
Sería una ironía cruel que la democracia actual, que en cierto modo ha sido una Segunda Restauración, pereciera a manos de un individuo llamado Pablo Iglesias, como aquel botarate fundador del PSOE que tanto ayudó a dinamitar la primera. Lo único que podría evitar esta fatal jugarreta del destino es que apareciera una alternativa seria a la izquierda.
Ahora bien, para la refundación de la derecha no bastaría con que se marchara Mariano Rajoy, aunque sí sería condición sine qua non, estando más que demostrada su absoluta incompetencia. Ni bastaría tampoco que el PP siguiera eludiendo su democratización interna, y que se apoderara de él otra camarilla de especialistas en medrar en los pasillos y adular al jefe de turno, carente por completo de principios.
El renacimiento no puede consistir sólo en una mera cuestión de nombres, sino ante todo en una recuperación de ideas y de valores que nunca debieron haberse postergado. Se requiere una derecha que defienda con claridad y firmeza el imperio de la ley, la propiedad privada y el mercado libre; que se atreva a abrir un debate sobre los tabúes socialdemócratas, como se ha hecho desde hace tiempo en los propios países escandinavos. Una derecha que defienda la unidad de España no sólo con retórica de leguleyos; que aborde una revisión en profundidad del Estado autonómico, estableciendo un marco legal en el que cualquier autoridad que simplemente anuncie la subversión del orden constitucional (no reformarlo por los cauces legales) sea depuesta y procesada judicialmente, como se hace en cualquier país civilizado. Se requiere, por último, aunque sea lo primero en importancia, una derecha que proteja la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural, y defienda la familia formada por un hombre y una mujer, con libertad para elegir la educación de los hijos, como el mejor modelo de todos, abandonando el relativismo, y plantándose frente al totalitarismo de la ideología de género y el laicismo radical.
Estas ideas son compartidas por millones de españoles, pese a que el único partido que las ha proclamado a la vez y sin remilgos (Vox) apenas ha obtenido 58.000 votos. Esta ridícula cifra no debería engañarnos. El partido liderado por Santiago Abascal ha tenido en contra el voto útil al PP, por el que se han decantado millones de ciudadanos que piensan como Vox pero no se han atrevido a votarlo, por temor al frente de izquierdas que de todos modos no han podido evitar.
No importa si la refundación de la derecha viene del pequeño Vox, del Partido Popular o de algún tipo de fusión o coalición de ambos, aun siendo esto último muy deseable para que no se malgasten esfuerzos. Lo importante son las ideas, no las siglas.
Eso sí, defender dichas ideas implica estar preparado para el ataque enfurecido que recibirán desde todos los sectores y baluartes progresistas, y que en esencia consistirá en la acusación de ultraderechismo. Para ello, y entre otras cosas, la derecha renovada deberá fijar de una vez por todas una posición clara (y sin melindres: "hay que mirar al futuro", etc.) frente a la dictadura de Franco. Dejando claro su absoluto compromiso con el Estado de Derecho y la democracia (por si hiciera falta), pero reivindicando, por mero respeto a la verdad, los aspectos positivos que tuvo la sociedad bajo el régimen franquista, como fueron el crecimiento económico, los bajos niveles de desempleo y de delincuencia, la calidad de la enseñanza o la solidez de la familia.
Y cuando la izquierda saque a relucir las fosas comunes (lo que de todos modos ya hace), no habrá más que recordarle las suyas, en España y en todo el mundo, con cien millones de muertos en el debe del comunismo. Unos muertos no justifican los otros, pero ya está bien de que una izquierda que ha provocado más sufrimiento que ningún otro movimiento político de la historia nos dé una sola lección de ética más.
Puede que, tras las mayorías absolutas de Aznar y de Rajoy, la derecha ya no tenga una tercera oportunidad. Quizás ya sea tarde para corregir el craso error, cometido por ambos gobernantes (aunque con desiguales eximentes o agravantes) de pensar que basta una razonable gestión de la economía para quitarle razones a la izquierda "cuando esta no se basa en razones, sino en sentimientos y en mentiras. Refundar la derecha tal vez sea un bonito sueño de invierno junto a la estufa; pero no nos queda otra que luchar por él, cada uno en la medida de sus posibilidades.




Comentarios

No hay comentarios sobre esta noticia.

Comentar

Columnistas

San Gregorio VII

Gregorio VII fue  un hombre que, bien se puede decir, llenó por sí el siglo XI y el mundo de entonces; y sacudió toda Europa sumergida en. tantos errores y envuelta en preocupante ignorancia. El mismo manifestaba conocimiento de su ardua misión y vaticinó lo que su mismo nombre significaría en las edades futuras. Y, sin embargo, murió en el exilio. (Juan XXIII)

Por Francisco Javier Garcia AlonsoLeer columna

Triunfa un "luminoso" Turco en Italia

Ayer se estrenó el segundo título de la actual emporada de ópera ovetense con una obra de Gioachino Rossini de desigual aceptación según la época.

Por Cosima Wieck Leer columna

Hablan los que saben

Un documento de 43 medievalistas y arabistas confirman que la Mezquita pertenece a la Iglesia Publicado en el Diario de Sevilla

Por Recaredo 1972Leer columna

Inmigración, Estado asistencial y el ogro Trump

Es imposible tener a un mismo tiempo fronteras abiertas y Estado del Bienestar: mejor dicho, es posible, pero también una receta para la ruina. Habrá que desactivar alguno de los factores. Y no parece que vaya a ser el Estado del Bienestar. Publicado en ACTUALL

Por Francisco J Contreras Leer columna

Santa Catalina de Siena

El siglo en el que vivió "siglo XIV" fue una época tormentosa para la vida de la Iglesia y de todo el tejido social en Italia y en Europa. Sin embargo, incluso en los momentos de mayor dificultad, el Señor no cesa de bendecir a su pueblo, suscitando santos y santas que sacudan las mentes y los corazones provocando conversión y renovación. Catalina es una de estas personas y también hoy nos habla y nos impulsa a caminar con valentía hacia la santidad para que seamos discípulos del Señor de un modo cada vez más pleno (BXVI)

Por Francisco Javier Garcia AlonsoLeer columna

Covadonga y su sentido, 718-2018

«Es lícito esperar, como quienes escribieron la Crónica Profética hace casi doce siglos, la «Restauratio Hispaniae», y con ella una nueva interpretación del sentido de la historia de Covadonga y de España que permita enlazar con lo que aquellos hombres afirmaron con alegría y confianza: que Dios no abandona a su pueblo ni traiciona su alianza» Publicado en ABC  

Por Rafael Sánchez SausLeer columna

Hungría en el banquillo

Relanzar la natalidad nacional requiere a su vez fortalecer las familias y proteger la vida. Por ese lado, Orban entra en rotunda colisión con el proyecto neomarxista de ideología de género. Cuando en Hungría se habla de “libertad de elección”, se está pensando en un sí a la maternidad y a la vida Publicado en Actuall.  

Por Francisco J Contreras Leer columna

¡Que vienen los nazis!

Demócratas de Suecia ha alcanzado el 40% de los votos, y ya deben estar desfilando por allí las SS Publicado en El Diario de Sevilla  

Por Rafael Sánchez SausLeer columna

Fuenteovejuna, el primer estreno de una ópera en Oviedo

Ayer daba comienzo la septuagésima primera temporada de ópera ininterrumpidamente en Oviedo y lo hacía con las pretensiones que presta el estreno de una nueva obra, la ópera Fuenteovejuna, basada en la obra homónima del autor de nuestro siglo de oro, Lope de Vega

Por Cosima Wieck Leer columna

San Atanasio y el arrianismo.

San Atanasio fue, sin duda, uno de los Padres de la Iglesia antigua más importantes y venerados.Pero este gran santo es, sobre todo, el apasionado teólogo de la encarnación del Logos, el Verbode Dios que, como dice el prólogo del cuarto evangelio, "se hizo carne y puso su morada entrenosotros" Benedicto XVI

Por Francisco Javier Garcia AlonsoLeer columna

Prisioneros del odio

El odio inextinguible es una enfermedad muy penosa para quien la padece. No conoce ideologías (Publicado en el Diario de Sevilla)

Por Rafael Sánchez SausLeer columna

Encuesta
¿Logrará Sanchez burlar la Constitución y permitir la celebración de un referendum de independencia en Cataluña?

a) Si hay demasiados intereses "bastardos" en juego
b) No los españoles lo impdirán

Dignidad Digital, S.L. E-mail: redaccion@dignidaddigital.com
logo