Miercoles, 29 de enero de 2020

Liberalismo(s)

Mi debate con Patrick Deneen

El pasado lunes 21 de octubre, lunes tuve el honor de debatir en la Universidad CEU San Pablo con Patrick Deneen, autor de Why Liberalism Failed. Leo subrayando, y hay libros que me ponen en un aprieto, porque son tan sustanciosos, que todos sus párrafos están reclamando el fluorescente. El de PatrickDeneen es uno de esos.

Pero mi discrepancia con Patrick Deneen es profunda. Su tesis principal es que el liberalismo era una filosofía viciada de origen, que su lógica era intrínsecamente disolvente, y que debía conducir inevitablemente a las patologías actuales que ambos lamentamos: relativismo moral, hedonismo, crisis de la familia y de los demás cuerpos intermedios, presentismo (una sociedad que desprecia su pasado y se despreocupa de su futuro, pues el único imperativo es "disfrutar la vida ahora").

Patrick Deneen insiste en presentarnos a Thomas Hobbes y John Locke como los padres del liberalismo, pasando por encima de las hondas diferencias filosóficas entre ambos. Hobbes presupuso un estado de naturaleza selvático, habitado por un homo oeconomicus amoral e implacable; Locke nos presenta una situación originaria de "benevolencia y ayuda mutua", en la que la ley natural garantiza ya una cierta cooperación social (aunque imperfecta: de ahí la necesidad de crear un Estado y leyes positivas), y que está poblado, no por individuos atomizados, sino por familias (la familia es para Locke una institución natural, anterior al Estado, y "no tiene por objeto solo la procreación, [sino la crianza de los hijos] y la continuación de la especie").

El padre del liberalismo, por supuesto, no es Hobbes, sino Locke. Hobbes teoriza un Leviatán con poder omnímodo: "haga lo que haga, el soberano no puede ser acusado de injusticia por ninguno de sus súbditos". Locke defiende un Estado limitado, cuya razón de ser es la tutela de los derechos naturales a "la vida, la libertad y la propiedad". Locke teoriza "antes que Montesquieu- la separación de poderes, para que unos órganos estatales contrapesen a los otros.

Todo ello en aras de la libertad del ciudadano. Una libertad que es entendida por Locke "no como libertinaje" (sic). No se trata de ser libres para vivir como nos plazca, sino para practicar voluntariamente el bien y ejercitarnos en la virtud. Pues ocurre que Locke, a quien Deneen atribuye la paternidad última del desmelene contemporáneo, afirma en sus Thoughts Concerning Education que "el gran principio de todo valor es éste: que el hombre sea capaz de negarse sus propios deseos, domine sus inclinaciones, y se sujete puramente al corsé de la razón, aunque el apetito incline en otra dirección". Palabras que hubiera podido muy bien suscribir Kant un siglo después. Kant, ese profeta del despendole (si hemos de creer a Deneen).

El padre del liberalismo, por supuesto, no es Hobbes, sino Locke. Hobbes teoriza un Leviatán con poder omnímodo: "haga lo que haga, el soberano no puede ser acusado de injusticia por ninguno de sus súbditos". Locke defiende un Estado limitado, cuya razón de ser es la tutela de los derechos naturales a "la vida, la libertad y la propiedad". Locke teoriza "antes que Montesquieu- la separación de poderes, para que unos órganos estatales contrapesen a los otros.

Todo ello en aras de la libertad del ciudadano. Una libertad que es entendida por Locke "no como libertinaje" (sic). No se trata de ser libres para vivir como nos plazca, sino para practicar voluntariamente el bien y ejercitarnos en la virtud. Pues ocurre que Locke, a quien Deneen atribuye la paternidad última del desmelene contemporáneo, afirma en sus Thoughts Concerning Education que "el gran principio de todo valor es éste: que el hombre sea capaz de negarse sus propios deseos, domine sus inclinaciones, y se sujete puramente al corsé de la razón, aunque el apetito incline en otra dirección". Palabras que hubiera podido muy bien suscribir Kant un siglo después. Kant, ese profeta del despendole (si hemos de creer a Deneen).

Pero defender al ciudadano abstracto como sujeto de derechos no significa combatir las raíces y vínculos religiosos, culturales o comunitarios. Creer que cristianos, judíos, etc. deban ser iguales ante la ley no significa desear que desaparezcan el cristianismo y el judaísmo (esa será la solución expeditiva que propondrá Marx para la discriminación religiosa: en lugar de igualar las religiones ante la ley, destruyámoslas a todas…; pero Marx era antiliberal). Creer que hombres y mujeres deban tener los mismos derechos no significa negar las diferencias biológicas y psicológicas entre los sexos. El liberalismo combatió adscripciones histórico-culturales asfixiantes o incompatibles con la libertad, pero valoró las comunidades electivas.

Alexis de Tocqueville quedó asombrado por el vigor de la vida asociativa norteamericana en el siglo XIX: los americanos, en lugar de esperar que el Estado les resolviese los problemas, se agrupaban en organizaciones voluntarias de tipo vecinal, filantrópico, cultural o religioso, para construir hospitales y escuelas, enviar misioneros a Africa, construir infraestructuras municipales, asistir a los menestorosos… No, el mundo liberal no fue el infierno de egoísmo que pinta la imaginación tradicionalista o marxista (a veces inquietantemente próximas).

Y el cuerpo intermedio más importante "la familia- conoció su edad de oro en el siglo XIX, precisamente coincidiendo con la plenitud del liberalismo. Pero esto debe quedar para otro artículo.


Comentarios

No hay comentarios sobre esta noticia.

Comentar

Columnistas

Soldados de plomo

Vanidad viene de vano y vano significa vacío.

Por Manuel Alonso TrevicortovLeer columna

Las amistades peligrosas

Este tipo de "amigos", que florecen como hongos para aprovecharse de todo lo que brinda el poder y su aparato, a las primeras de cambio, y cuando hay cierto tufillo a corrupción,  suelen dar la espalda y ahí te quedas.

Por Luis David Bernaldo de Quirós AriasLeer columna

A lomos del Phantom viene(Romance)

A lomos del Phantom viene Pedro Sánchez el doctor y a su grupa sonriente Begoña cantando un son.

Por Juglar GasparLeer columna

El conservadurismo de Roger Scruton

Espero que Scruton haya entendido ya que su combate por la verdad, la belleza y la justicia era algo más que un aplazamiento salisburyano de la victoria final de la nada Publicado en Libertad digital

Por Francisco J Contreras Leer columna

La tormenta del celibato

"El celibato de los sacerdotes es indispensable, no puedo callar", ha escrito el gran Benedicto XVI Publicado en el diario de Sevilla

Por Rafael Sánchez SausLeer columna

El castellano y el bable

Como ya saben, algunos pretenden imponer el bable como "llingua oficial ya".

Por Luis David Bernaldo de Quirós AriasLeer columna

Estrellita

Un relato infantil, como remanso de paz ante tanto disparate generalizado.

Por Covadonga Garcia-Herrero PrietoLeer columna

Puros e impuros

Ver la paja en el ojo ajeno...

Por Francisco Alonso-Graña del Valle Leer columna

Anne Applebaum, Pablo Iglesias y los crímenes del comunismo

Ya hubo dos ministros del PCE en 1936-39: Vicente Uribe y Jesús Hernández Tomás, sin contar que el PSOE de Largo Caballero era prácticamente comunista. Pero se trataba de una España en guerra y dividida. Ahora será la primera vez que participen en un gobierno con autoridad sobre todo el territorio nacional. La ocasión merece una reflexión sobre lo que ha representado históricamente el comunismo. Publicado en Actall

Por Francisco J Contreras Leer columna

Llamamiento a la acción

Hay mimbres para organizar una respuesta social y política que arranque a España de las manos de sus enemigos Publicado en el Diario de Sevilla

Por Rafael Sánchez SausLeer columna

Políticos ignorantes, o mentirosos

Como ya sabrán, Ángel Víctor Torres Pérez, secretario general del PSOE canario, y actual presidente de la comunidad desde julio del pasado año 2019, refiriéndose a unas declaraciones de Santiago Abascal en el Congreso de Diputados sobre Juan Negrín López, dijo que tales palabras de Abascal eran "irritantes"

Por Luis David Bernaldo de Quirós AriasLeer columna

Encuesta
¿Inducirá el nuevo gobierno una nueva quema de iglesias como prometieron miembros de Unidas Podemos?

a) No lo hará, quedaría desprestigiado ante Occidente
b) Enseguida quieren aplastar a sus enemigos y la Iglesia es el principal

Dignidad Digital, S.L. E-mail: redaccion@dignidaddigital.com
logo