Martes, 04 de agosto de 2020

Comentario al Evangelio del Domingo por Monseñor Jesús Sanz

Parada y fonda

Es un refrán andarín del que se sabe peregrino: que hay que parar la andadura para llegar a feliz término en el camino, y solemos decirlo con esa expresión castiza: “parada y fonda”. Algo así resulta el monte Tabor como símbolo de algo muy querido en la vida de todo hombre. Todos tenemos en la vida un momento, una situación en que re­almente las co­sas van bien, van según las intuye y las sueña nuestro corazón. Por fugaces que sean estas situaciones, son reales, gratificantes, verdaderas. En el camino hacia Jerusalén, Jesús escoge a aquellos tres discípulos y les permite entrever y gozar por unos momen­tos la gloria de Dios, esa sensación de estar ante alguien que desdramatiza tus dramas, y con sola su presencia pone paz, una extraña pero verdadera paz en medio de todos los contrastes, dudas, can­sancios y dificultades con los que la vida nos convida con demasiada frecuencia.         

Por unos momentos, estos tres hombres han hecho como parada y fonda en su fa­tiga cotidiana, han tenido la experiencia de lo extraordinario, de lo que es más grande que sus mezquindades y tropiezos, de la luz que es mayor que todas sus oscuridades juntas. Ha sido un intervalo en el camino, pero ahora hay que seguir caminando a Jerusalén. Por impor­tantes que sean este tipo de momentos, la vida no se reduce a éstos.         

El fin de la vida, de toda vida -incluida la cristiana-, no es encontrar un nido agradable, ni hallar un paraíso libre de impuestos y pesares. El fin de la vida es realizar el plan que Dios nos confió a todos y a cada uno, encontrarse con Jesús, y con Él caminar hacia su Pascua, entrar en ella, acogerla y vivirla. Aquellos tres discípulos no habrían podido llegar a la Pascua si no hubieran ba­jado de la montaña. Si se hubieran apropiado del don de la gloria de Dios, si hubieran amado más los consuelos de Dios que al Dios de los consuelos, si se hubieran encerrado en sus tiendas agradables, no habrían podido seguir a Jesús que haciendo el plan que el Padre le trazó, seguía ade­lante, bajaba de la Transfiguración de su tabor y subía al Jerusalén de su calvario.         

Nuestra condición de cristianos no nos exime de ningún dolor, no nos evita nin­guna fatiga, no nos desgrava ante ningún impuesto. Hemos de redescubrir siempre, y la cuaresma es un tiempo propicio, que ser cristiano es seguir a Jesús, en el Tabor o en el Calvario; cuando todos le buscan para oír su voz y como cuando le buscan para acallársela; cuando todos le aclaman ¡hosannas!, como cuando le gritan ¡crucifixión! En el Evangelio de este domingo volvemos a escuchar también nosotros: no tengáis miedo... pero levantaos, bajad de la montaña y emprended el camino.       

+ Fr. Jesús Sanz Montes, ofm       Arzobispo de Oviedo


Comentarios

Por cialis tadalafil 2020-07-30 11:19:59

Piecnm luwohx cheap viagra online canadian pharmacy cheap cialis buying viagra online Qkdlz


Comentar

Columnistas

Cómo la Ley de Cambio Climático nos empobrecerá en vano

La ley de Cambio climático es puro ecosocialismo: planificación vertical de la economía con la excusa de la "emergencia climática". El clima siempre ha cambiado y no hay pruebas concluyentes de que el cambio actual sea más rápido, ni de que la acción humana sea su causa principal.?Publicado en Actuall

Por Francisco J Contreras Leer columna

A propósito de Santa Sofía

La Iglesia sigue presa de tópicos inactuales en vez de defender con uñas y dientes a las cristiandades perseguidasPublicado en el Diario de Sevilla

Por Rafael Sánchez SausLeer columna

Tiempos Protervos o la nueva protervidad III

En estos momentos tan decisivos para la humanidad echamos en falta una presencia inspiradora que por otra parte nunca le faltó en los últimos dos mil años en las circunstancias peliagudas: Nos referimos a la Iglesia Católica.

Por Esteban Alú MorteraLeer columna

 Calviño, descolgada

Visto el título del presente artículo y siguiendo con el uso la jerga que solemos emplear cuando se trata de ciclismo si este escrito fuese una crónica de alguna etapa de ese deporte, deberíamos intentar analizar ahora la causa principal por la que creemos que la aspirante española a ganar  una etapa en la que parecía bien situada, fracasó finalmente.

Por Francisco Alonso-Graña del Valle Leer columna

Corromper a un rey

Ahora, el ensayo de Monarquía ejemplar de Felipe VI se hace muy difícil: un Rey modélico no puede tejer alianzas con dirigentes entregados a la mentira, el sectarismo y la vulneración del estado de Derecho en un país de elites apátridas y moralmente arrasado.

Por Rafael Sánchez SausLeer columna

Tiempos protervos o la nueva protervidad II

Hace ya un tiempo nuestro actual presidente del Gobierno habló de la existencia de una policía patriótica en torno al PP.

Por Esteban Alú MorteraLeer columna

Los enemigos del perdón

Es imprescindible volver a hablar del perdón a los enemigos -perdón que no excluye la justicia- y de la misericordia para obtener misericordia. ¿Pero cómo vamos a proclamar ese mensaje si nos han convencido de que no hay pecados y de que no hay que perdonar porque eso va en contra de la justicia

Por P. Santiago Martín Leer columna

A mi esposa

  Es objetivo en la vida encontrar a la persona amada y querida que a nosotros se nos dona.  

Por José Manuel Miranda Alonso Leer columna

El príncipe de la mentira

No piensen que me refiero a Satanás, tal como lo apodó el apóstol Pedro (1 Pedro 5:8-9), el personaje al que me refiero no da para tanto intelectualmente, no olvidemos que Luzbel era el querubín de más alto rango y por tanto su inteligencia es inmensa, no, les hablo de una persona más modestita en este campo, nuestro actual presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que ni siquiera fue capaz no ya de escribir sino de leer su propia tesis doctoral.

Por Teresa SalamancaLeer columna

Tiempos protervos o la nueva protervidad I

La palabra protervidad, según el diccionario de la RAE, significa obstinación en la maldad. No se trata de un "palabro" como la "desescalada", ya que las montañas se escalan y luego se bajan o descienden pero no se desescalan.

Por Esteban Alú MorteraLeer columna

EL INGRESO MINIMO VITAL: UN PASO HACIA LA ESCLAVITUD CLIENTELISTA

Asistimos a la transformación de una sociedad democrática en una sociedad esclavizada por el poder a través de la compra del hoy todavía ciudadano por medio de un "plato de lentejas", con el "Gran Hermano"  mediático dirigiendo sus pasos

Por José Luis LafuenteLeer columna

Encuesta
¿Logrará las subvenciones que busca por la EU Sanchez?

a) No, es disparatado lo que pretende
b) Si, la EU está en descomposición

Dignidad Digital, S.L. E-mail: redaccion@dignidaddigital.com
logo