Sabado, 27 de mayo de 2017

elecciones francesas

Francia entre el error y el vacío

Emmanuel Macron ganará las elecciones de este domingo con una ventaja confortable (los sondeos "que acertaron con precisión el resultado de la primera vuelta- anticipan un 60/40), aunque muy inferior a la alcanzada por Chirac en 2002, cuando Jean Marie Le Pen ya consiguió pasar a la segunda vuelta: entonces fue un 82/18.

La conclusión a extraer es que el Frente Nacional (FN) está empezando a romper el cordón sanitario, el "frente republicano" diseñado para mantenerle fuera del sistema. Por primera vez, figuras políticas de cierta relevancia no pertenecientes al partido de Marine Le Pen han pedido el voto para ella: por ejemplo, el gaullista Nicolas Dupont-Aignan (que consiguió un nada despreciable 4.8% de los votos en la primera vuelta, y a quien Le Pen ya ha confirmado como su primer ministro en caso de victoria), o la varias veces candidata pro-vida a la presidencia, Christine Boutin. La plataforma pro-familia La Manif Pour Tous ha recomendado "no votar a Macron", aunque sin pedir el voto al FN. Y el ultraizquierdista Mélenchon no ha dado consigna de voto: lo cual no es de sorprender, pues en lo económico los extremos se tocan, y el muy estatalista programa del FN suena a anticapitalismo identitario.

Lo preocupante es que el argumento más poderoso de Macron es el "no a Le Pen". El macronismo se define negativamente, por oposición a lo que evita: no al FN; no a la ruptura de la UE. Bien, pero ¿sí a qué? Ah, pues sí "al progreso", sí "a la modernidad", a "la concordia" Macron está a favor del bien y en contra del mal. A diferencia de Fillon "que sí esgrimía un recetario liberal-conservador reconocible, con compromisos serios de reducción del tamaño del Estado, contención de la deriva bioética hacia la maternidad artificial y el transhumanismo, etc.- el proyecto "social-liberal" (¿!) de Macron es pura inanidad postmoderna: un florilegio de pomposidades asépticas y vaguedades equidistantes.

Macron hubiese debido simular alguna convicción: al exhibir una vacuidad tal, se hace demasiado patente su condición de solución de emergencia improvisada por el establishment para cortar el paso a Le Pen, una vez arruinadas las opciones de Fillon por el "Penelopegate". Al no tener otra idea que el "más de lo mismo" y la eficiencia tecnocrática, Macron cede gratis al FN el monopolio de la ideología. Confirma con ello una tendencia de fondo de la cultura francesa, donde neoreaccionarios y neoconservadores de variado pelaje (Zemmour, De Villiers, Houellebecq, Finkielkraut, Buisson, Sévillia) copan desde hace años las listas de superventas.

Se extenderá, pues, la impresión de que "el sistema" ha tenido que movilizar todos sus recursos y trascender la "superada" polaridad derecha-izquierda para poder frenar in extremis a la verdadera alternativa, la Idea Nueva, sólo transitoriamente neutralizada. Se dice que Macron quiere convertir su En Marcha (sí, las iniciales del partido están escogidas para coincidir con las de Emmanuel Macron: no se veía algo así desde el Grupo Independiente Liberal de [Jesús] Gil) en un gran cajón de sastre capaz de alojar "para las legislativas de Junio- a candidatos de todo el espectro: desde Los Republicanos (hundidos tras el fiasco Fillon) al Partido Socialista en plena liquidación por derribo. Se esboza así un nuevo bipartidismo: el FN ya solo frente a una "super-grosse Koalition" anti-FN.

En esas circunstancias, cabe conjeturar que el FN podría aspirar seriamente al poder en 2022. Pues el "social-liberalismo" (¿!) de Macron no parece en condiciones de afrontar los dos grandes problemas de Francia: el excesivo peso del Estado y la inmigración masiva, generadora de guetos étnicos y "territorios perdidos para la República" (título de la impactante obra de Georges Bensoussan, que el año pasado volvió a sonar el timbre de alarma con su libro "Francia sumisa"). Macron, unánimemente apoyado por las asociaciones musulmanas, ha incurrido en varios tics de autodenigración nacional: "la cultura francesa no existe"; "la colonización de Argelia fue un crimen contra la humanidad". Por decirlo suavemente, la cuestión de la identidad histórico-cultural no parece la primera de sus prioridades. Y, sin embargo, ése es probablemente el tablero en el que se va a jugar el porvenir.

Inhibiéndose de esos asuntos, Macron "como su sosias Merkel en Alemania, el otro pilar de la UE- se los regala gratis a los nacionalistas y sus soluciones equivocadas (salida del euro, proteccionismo anacrónico y empobrecedor). La vía intermedia que hubiera representado Fillon "consciente de la relevancia de la cuestión migratorio-identitaria, pero económicamente realista y favorable al mercado común europeo- fue oportunamente dinamitada, dizque desde los aledaños del Elíseo (¿acaso no ha terminado Hollande apoyando casi indisimuladamente a su exministro de Economía, incluso cuando todavía estaba en liza el socialista Hamon?).

El FN propone una utopía: el retorno mágico a la Francia de 1960 (blanca, homogénea, estatalista, con garitas aduaneras en La Junquera y Ventimiglia). Pero lo que tiene enfrente es un digno representante de la era del vacío.


Comentarios

No hay comentarios sobre esta noticia.

Comentar

Columnistas

SALVAR LA ENSEÑANZA PÚBLICA

Los niños son seres candorosos e indefensos que acuden a las aulas confiando en sus profesores, como confían en sus padres. Carecen de sentido crítico, aceptan como buenos los mensajes que reciben y por ello son muy proclives al adoctrinamiento ideológico y político.

Por Paco MexiaLeer columna

Suicidio demográfico y el largo 1968

Europa que sigue instalada en los valores liberacionistas de la contracultura de los 60. O cerramos de una vez 1968, o él nos cerrará a nosotros. Publicado en Actuall

Por Francisco J Contreras Leer columna

Cristianismo y cultura

¡Qué sencillo es creer cuando uno reconoce los jalones que fueron dejando quienes hicieron nuestra civilización! Publicado en Diario de Sevilla

Por Rafael Sánchez SausLeer columna

SECRETO DE SUMARIO

Si invocando al derecho a la información admitimos hechos que ponen en peligro el proceso de una investigación publicando informaciones protegidas, flaco favor hacemos a la verdad a la que presuntamente queremos servir. Sin embargo, el ejercicio de una información veraz y una investigación eficaz de los delitos no son procesos antagónicos.

Por Jesús HalladoLeer columna

Cuatro millones de tutores

El dia que el Tribunal Supremo se puso a juagar a los populismos y contribuyó a dificultar la salida de la Crisis y aumentar las difilcultades de algunos bancos, que en realidad son las dificultades de sus modestos accionistas ¿le podrían pedir éstos responsabilidades civiles? Ultimamente parece que los tribunales inferiores transmiten la sensación de enderezar la situación en la resolución de los casos concretos

Por Togas y Dignidad Leer columna

España, camino hacia la nada

Un cable diplomático norteamericano recientemente desclasificado revela que el Rey Juan Carlos estaba dispuesto a regalar Melilla a los marroquíes en 1979. La escasa resonancia de la noticia es un buen termómetro del desinterés general por la nación española y su integridad física, continuamente puesta en entredicho por los separatistas

Por Francisco Javier Garcia AlonsoLeer columna

Dos reflexiones

La versión parisién de Pedro Sánchez, Hamon, ha sido laminada. ¿Seremos, una vez más, diferentes? Publicado en el Diario de Sevilla

Por Rafael Sánchez SausLeer columna

Podología providencialista

El autor se pregunta si Macron será el cirujano de hierro capaz de aplicar las necesarias (pero impopulares) reformas de liberalización económica, aplastamiento del islam radical, recuperación del orgullo nacional y de la estabilidad familiar? ¿O será un podólogo que lime los callos? Publicado en Actuall  

Por Francisco J Contreras Leer columna

Prensa, poder, manipulación

Esa coyunda explica casi todo, de la creación de un partido de marginales para dividir la izquierda a la telebasura. Publicado en el Diario de Sevilla

Por Rafael Sánchez SausLeer columna

Francia entre el error y el vacío

El Frente Nacional (FN) está empezando a romper el cordón sanitario, el “frente republicano” diseñado para mantenerle fuera del sistema. Lo preocupante es que el argumento más poderoso de Macron es… el “no a Le Pen”. Publicado en red Floridablanca

Por Francisco J Contreras Leer columna

Esperanza Aguirre víctima de sus dudas

En política no hay nada más letal que no tomar decisiones aunque sean equivocadas ya que la falta de las mismas lleva inevitablemente a la inanidad

Por Togas y Dignidad Leer columna

Encuesta
¿Nuestros politicos seran capaces de traicionar a las victimas de ETA aceptando su ficticia rendición?

a) Si no les importan los ciudadanos sólo su interés
b) No sería su fin

Dignidad Digital, S.L. E-mail: redaccion@dignidaddigital.com
logo