Sabado, 27 de mayo de 2017

las filtraciones

SECRETO DE SUMARIO

Entre mis allegados parece una idea compartida la de que la administración de justicia en España es un ámbito manifiestamente mejorable. Por supuesto que no debe colegirse de ello que todo esté mal en ella; como en todos los negocios de la vida, lo negativo pesa más porque encuentra un mayor eco en la calle.

Si nos ceñimos a las páginas de los periódicos o a los telediarios de los últimos tiempos, dejando aparte puntuales excentricidades o rumores de togas en el patio de Temis, nos topamos de manera harto frecuente con la noticia de filtraciones de datos de las investigaciones de asuntos de cierta relevancia pública.

Como es sabido, el sumario es el expediente judicial que contiene todas las informaciones relevantes obtenidas en el proceso de investigación de un delito. Con frecuencia, en el curso de una investigación es preciso evitar que se conozcan algunas de estas informaciones, para garantizar que no puedan manipularse pruebas u otros contenidos relevantes para esclarecer la verdad. La manera de conseguirlo es mediante el secreto de sumario que establece la Ley de Enjuiciamiento Criminal.

El secreto de un sumario significa que las diligencias practicadas en el mismo sólo pueden ser conocidas por las partes que se encuentren personadas en la causa y nadie más. Pero además, si se trata de un delito público, el juez de instrucción puede declararlo total o parcialmente secreto para todas las partes, excepto para el ministerio fiscal, por un tiempo prorrogable de 30 días. Se trata, por lo tanto, de garantizar la eficacia de una investigación.

Frente a esta herramienta del secreto sumarial se pretende oponer en ocasiones el denominado derecho a la información, invocando los medios de comunicación al secreto profesional reconocido en la Constitución para no identificar al transgresor.

Desde un punto de vista ético y moral, parece claramente justificada la necesidad de mantener las previsiones de la citada Ley de Enjuiciamiento Criminal, con objeto de poder alcanzar la verdad en las investigaciones de los delitos. Tampoco parece muy discutible la defensa de una información objetiva en asuntos de interés público. ¿Entran ambos propósitos en contradicción? Mi tesis es que no tendría por qué ser así? si el ordenamiento jurídico se dotase de las previsiones oportunas para conseguir compatibilizarlos.

Información veraz e investigación eficaz precisan del conocimiento de la verdad para que, de esta forma, los sustantivos abstractos veracidad y eficacia se concreten en sustancia objetiva suficiente para ser informada y juzgada por quien en cada caso es competente. Al fin y a la postre, ¿no se trata en ambos casos de que prevalezca la verdad? Y, para que ésta prevalezca, es preciso primero descubrirla. De Perogrullo.

¿Y cómo se puede hacer para evitar que se torpedee la búsqueda de la verdad con tanta filtración? La clave en este tipo de asuntos suele ser siempre la misma: hacer que el delito no resulte rentable. Quienes filtran datos de un sumario no lo hacen por motivos filantrópicos. La obtención de dinero u otras prebendas, la búsqueda de posiciones de ventaja por la difamación de adversarios y otros fines poco honorables constituyen las raíces fácilmente imaginables de este mal. La lucha contra las filtraciones de datos de las investigaciones sólo será eficaz con medidas preventivas adecuadas que alcancen a todos los miembros de la cadena que se beneficia de dicho delito.

El último eslabón, los medios de comunicación, resulta clave. Diversos estados de derecho protegen las investigaciones y los derechos de los investigados prohibiendo la publicación de determinadas informaciones sumariales durante el proceso. En España esto chocaría con la interpretación restrictiva que según los expertos realiza el Tribunal Constitucional en relación con la información veraz y de interés público. La solución pasa inevitablemente por el Congreso de los Diputados: adecúese la legislación, como otros estados de nuestro entorno ya tienen hecho.

¿Queremos tener acceso a la verdad de los asuntos que pueden tener interés público? Yo, desde luego, sí. Dejemos entonces que quienes los investigan hagan su trabajo primero.



Comentarios

No hay comentarios sobre esta noticia.

Comentar

Columnistas

SALVAR LA ENSEÑANZA PÚBLICA

Los niños son seres candorosos e indefensos que acuden a las aulas confiando en sus profesores, como confían en sus padres. Carecen de sentido crítico, aceptan como buenos los mensajes que reciben y por ello son muy proclives al adoctrinamiento ideológico y político.

Por Paco MexiaLeer columna

Suicidio demográfico y el largo 1968

Europa que sigue instalada en los valores liberacionistas de la contracultura de los 60. O cerramos de una vez 1968, o él nos cerrará a nosotros. Publicado en Actuall

Por Francisco J Contreras Leer columna

Cristianismo y cultura

¡Qué sencillo es creer cuando uno reconoce los jalones que fueron dejando quienes hicieron nuestra civilización! Publicado en Diario de Sevilla

Por Rafael Sánchez SausLeer columna

SECRETO DE SUMARIO

Si invocando al derecho a la información admitimos hechos que ponen en peligro el proceso de una investigación publicando informaciones protegidas, flaco favor hacemos a la verdad a la que presuntamente queremos servir. Sin embargo, el ejercicio de una información veraz y una investigación eficaz de los delitos no son procesos antagónicos.

Por Jesús HalladoLeer columna

Cuatro millones de tutores

El dia que el Tribunal Supremo se puso a juagar a los populismos y contribuyó a dificultar la salida de la Crisis y aumentar las difilcultades de algunos bancos, que en realidad son las dificultades de sus modestos accionistas ¿le podrían pedir éstos responsabilidades civiles? Ultimamente parece que los tribunales inferiores transmiten la sensación de enderezar la situación en la resolución de los casos concretos

Por Togas y Dignidad Leer columna

España, camino hacia la nada

Un cable diplomático norteamericano recientemente desclasificado revela que el Rey Juan Carlos estaba dispuesto a regalar Melilla a los marroquíes en 1979. La escasa resonancia de la noticia es un buen termómetro del desinterés general por la nación española y su integridad física, continuamente puesta en entredicho por los separatistas

Por Francisco Javier Garcia AlonsoLeer columna

Dos reflexiones

La versión parisién de Pedro Sánchez, Hamon, ha sido laminada. ¿Seremos, una vez más, diferentes? Publicado en el Diario de Sevilla

Por Rafael Sánchez SausLeer columna

Podología providencialista

El autor se pregunta si Macron será el cirujano de hierro capaz de aplicar las necesarias (pero impopulares) reformas de liberalización económica, aplastamiento del islam radical, recuperación del orgullo nacional y de la estabilidad familiar? ¿O será un podólogo que lime los callos? Publicado en Actuall  

Por Francisco J Contreras Leer columna

Prensa, poder, manipulación

Esa coyunda explica casi todo, de la creación de un partido de marginales para dividir la izquierda a la telebasura. Publicado en el Diario de Sevilla

Por Rafael Sánchez SausLeer columna

Francia entre el error y el vacío

El Frente Nacional (FN) está empezando a romper el cordón sanitario, el “frente republicano” diseñado para mantenerle fuera del sistema. Lo preocupante es que el argumento más poderoso de Macron es… el “no a Le Pen”. Publicado en red Floridablanca

Por Francisco J Contreras Leer columna

Esperanza Aguirre víctima de sus dudas

En política no hay nada más letal que no tomar decisiones aunque sean equivocadas ya que la falta de las mismas lleva inevitablemente a la inanidad

Por Togas y Dignidad Leer columna

Encuesta
¿Nuestros politicos seran capaces de traicionar a las victimas de ETA aceptando su ficticia rendición?

a) Si no les importan los ciudadanos sólo su interés
b) No sería su fin

Dignidad Digital, S.L. E-mail: redaccion@dignidaddigital.com
logo