Lunes, 21 de enero de 2019

(En ruta hacia Venezuela)

El disparate como medio y fin de gobierno

La verdad es que yo, a mis años, sea por intuición, sea por conocimientos adquiridos (experiencias), sea por ensoñaciones pesadillísticas, sea por elucubraciones o lucubraciones más o menos aventuradas, sea por algún "delirium tremens" (en cuanto a la magnitud, excluído el alcohol al que no tengo especial  afición) o sea por lo que sea, nunca hubiese llegado a imaginar en qué especie de caricatura se está convirtiendo mi querida España, esta España mía, esta España nuestra, ¡Ay Cecilia!, en los momentos de su devenir histórico por obra y gracia de la peor clase política que imaginarse pueda cualquier imaginador que se precie de tal (o cual), contemplando la superación hacia peor, en desgraciada competencia, de los protagonistas de dicha clase, o sea, nuestros señores políticos por adjudicarles un calificativo inteligible, aunque francamente prostituído.


Resumiendo, pues tampoco mis conocimientos históricos tienen nada de asombroso, frondoso o meticuloso, a mí me parecía y, por tanto resumía en mi mente "grosso modo" los momentos a mi parecer peores, políticamente, de mi querida España, esta España mía, esta España nuestra, ¡Ay Cecilia!, repito, en dos hitos distantes en el tiempo, muy  conocidos por todos y sintetizados en dos nombres de desgraciada memoria: en primer lugar en el tiempo, Fernando VII, rey de España por la gracia de no sé qué hados malignos y José Luis Rodríguez Zapatero, de León, presidente del gobierno, por la gracia de un desconocido aún ¿complot? de triste recuerdo lleno de explosiones, lágrimas y muerte...


Sobre el primer personaje, no creo necesario extenderme pues la historia ya lo ha estudiado en profundidad, calificado ampliamente y puesto en su sitio, Napoleón mediante.


Recordemos al segundo como experto y hábil contador de nubes autor de la famosa, rotunda y "aireada" teoría de que "la tierra no pertenece a nadie (o pertenece a nadie, puesto que nuestra gramática dice, que dos negaciones afirman), sino al viento". Es digno de apreciar y reseñar lo fresco y satisfecho que se quedó nuestro inefable pensador tras hacer pública esta sorprendente y novedosa teoría que echaba por tierra, merced a una exposición tan escueta, todo lo estudiado anteriormente en relación a este tema de la propiedad, tan controvertido hoy y siempre. Semejante afirmación mereció en su día, lógicamente, un río de comentarios llenos de sorpresa y admiración. Y menos mal que gracias a la profetisa Leyre Pajín, nos enteramos que en tiempos de Rodríguez Z., se habría producido una conflagración planetaria que facilitaría la coincidencia de la presidencia europea de éste, con la presidencia de Barak Obama en los

Estados Unidos de América, y que dicha conflagración sería el acabóse quizá entre rayos y centellas, ante la que tendríamos que quedar todos boquiabiertos y anonadados. No debemos extrañarnos pues, que en ese momento planetario haya surgido el hallazgo de la susodicha teoría de la propiedad tan precisa como categórica. Aquí Napoleón no tuvo nada que ver.


Para mí, estos dos personajes citados serían los genuinos representantes del mal gobierno o desgobierno de nuestra patria y paradigmas inimitables e irrepetibles en misión de tal calibre. Sin embargo ¡qué equivocado estaba!


Sucedió así: cuando nadie esperaba un final tan abrupto y absurdo del mandato del tibio Mariano Rajoy, héte aquí que aparece una persona que no estaba allí ni se la esperaba y en un plis plas de lo más tramposo y por qué no decirlo, canallesco, se hace con la presidencia de la nación y, como si esto fuera una barraca de feria, se pone a gobernar (tome nota D. Mariano) apoyándose en todo lo traidor, separatista, terrorista y antiespañol (mención especial para el PNV), que encontrarse pueda, amparado en propuestas y promesas inconfesables y, como el tiempo dirá, imposibles de cumplir.

Desde ese fatídico día los acontecimientos se precipitan; se gobierna en negativo y no para el bien común ya que muchas decisiones se toman, simplemente, para molestar al prójimo que tenga la mala suerte de pensar de forma distinta. Se resucita la triste e inoportuna "Ley de la memoria histórica" con todo el ardor de una nueva cruzada y se fija como objetivo importantísimo, el desentierro de los restos del Generalísimo Franco que reposan tranquilos en el Valle de los Caídos y, que según parece, perturban de una forma clarísima y excepcional, la convivencia de la ciudadanía y son la causa de los males de toda especie que nos aquejan; memez de magnitud catedralicia, digna de los excelsos pensadores que florecen hoy día.


¡Qué difícil resulta para algunos el liberarse del recuerdo de aquel hombre que les ganó la guerra y que tras más de cuarenta años de paz, consiguió situar a España entre las diez naciones más florecientes del mundo, superando el bloqueo a que fué sometida por los vencedores de la guerra mundial! Primero, se contentaban con su desaparición del mundo de los vivos pero al ver que con esto y a pesar del logro de que por su gracia se produjo una transición modélica "de la ley a la ley", sin traumas, la sombra del vencedor seguía sobrevolando, se les ocurre la genial y feliz idea de desenterrar sus restos de un lugar de sosiego y reconciliación, considerando que era indigno que allí reposase en la paz que él quiso lograr para todos los españoles. Enorme majadería, digna de figurar en una hipotética

"Antología histórica-mundial del disparate político". Y en eso estamos pues no quiero alargarme más. Día tras día se acumulan noticias de las calamitosas decisiones de este traidor, tramposo, lleno de soberbia y afán de poder, icono representativo de todo lo contrario a un verdadero demócrata cuyo nombre, Pedro Sánchez, quiera Dios que no acabe pasando a nuestra historia como el artífice de una nueva confrontación entre los españoles, pues, aunque su proceder corre paralelo con el chavismo y esto es innegable, bien acompañado por su socio y sosias Pablo Iglesias, debemos pensar que los españoles no estamos dispuestos a repetir: "¡Vivan las caenas!" y también, que España no es Venezuela.


Confiemos una vez más en que España será "en las desdichas, grande" y que aparezca, pues esta es una gran ocasión, un líder que no se avergüence de su ideología y consiga arrastrar, despertando de su aparente indiferencia a esa multitud de españoles que claman por una vida en la que la justicia y la paz sean protagonistas indiscutibles e indiscutidos, enterrados definitivamente el rencor, el odio, la envidia y, sobre todo, el cobarde afán de revancha.



Francisco Alonso-Graña del Valle


Comentarios

Por Angela Gallardo 2018-08-28 12:45:11

Muy buen artículo querido Pachu. Siempre pensamos que no se puede caer más bajo y....nos equivocamos. Saldremos reforzados de éste horror porque " los malos " están ayudando a toda máquina..


Comentar

Columnistas

La izquierda lesiona mi autoestima

Esta izquierda, desde que tuve mi primer contacto con ella, nunca ha dejado de sorprenderme

Por Rafael Sánchez SausLeer columna

¿Hacia una fusión de Vox y PP?

El milagro de un líder del PP con un discurso ideológicamente vitaminado se debe precisamente a la competencia que le plantea VOX por su derecha. Suprimid a ese peligroso rival, y veréis al PP recaer en su inercia centrista-acomplejada de siempre.  

Por Francisco J Contreras Leer columna

Quosque tandem abutere, Catilina...?

Aunque ni Catilina ni Cicerón deambulen hoy, dirimiendo sus diferencias por estos mundos de Dios, lo que sí anda por ahí, y muy castigada por cierto, es nuestra paciencia porque ¿qué pecado habrá cometido nuestro vetusto y sufrido pueblo para padecer la clase política que hoy nos gobierna (es undecir)?

Por Francisco Alonso-Graña del Valle Leer columna

¿Qué dice realmente la Ley Andaluza de Violencia de Género?

Las leyes de violencia de género son injustas porque vulneran el principio de no discriminación por razón de sexo: la misma agresión es castigada con penas distintas según sea cometida por hombres o mujeres Publicado en ACTUALL

Por Francisco J Contreras Leer columna

La clave está en Europa

Es sorprendente que un socialista francés y humillado por Macron esté dictando la posición de Cs en Andalucía Publicado en EL DIARIO DE SEVILLA

Por Rafael Sánchez SausLeer columna

El catolicismo y las religiones

La fe católica no se puede modificar a voluntad del consumidor. Si se admite que Jesucristo es Dios, no se puede alterar su mensaje. Se puede ahondar en su comprension, pero no se puede cambiar.

Por Francisco Javier Garcia AlonsoLeer columna

Inventarios y Balances

Cuando los grandes teóricos de la democracia nos instruían con entusiasmo sobre los logros y excelencias que encerraba este concepto, vemos ahora que se dejaban muchas cosas en el tintero, pues esos grandes logros, una vez puesta en práctica plenamente esa forma de sistema o régimen político, se iban transformando, si alguien no lo remedia, en algo etéreo y todo lo más, puramente teórico.

Por Francisco Alonso-Graña del Valle Leer columna

FELICES PASCUAS NAVIDEÑAS

Bueno, este año les felicitamos la Navidad como todos los anteriores pero utilizando una fórmula que en la actualidad ha caído en desuso.

Por Editorial Leer columna

La tercera ley de Newton y el susto electoral andaluz.

Ya pueden dispensarme mis lectores pero me acordé de Newton y su tercera ley al contemplar el discurrir político en nuestra querida España, esta España nuestra en estos tiempos convulsos.

Por Manuel Alonso TrevicortovLeer columna

"¡Oh Susana, no llores más por tí!"

De ninguna manera quisiera yo que se me tildase de misógino pues tal parece que las tengo tomadas con las señoras, pero es que, unas por esto de la Ley de Igualdad y otras por su reconocida valía, nos las tropezamos a diario tanto en las ondas como en la prensa, etc., algo natural, ya que el estar ocupando actualmente puestos de gran responsabilidad, las obliga a estar muy presentes, tanto o más que los hombres.

Por Francisco Alonso-Graña del Valle Leer columna

Entre revulsivo y detonante: estimulante

La irrupción de Vox genera un panorama lleno de interés Publicado en LA NUEVA ESPAÑA

Por Julio BuenoLeer columna

Encuesta
¿La pelea entre podemitas será el fin de la coalición?

a) Si nada castiga más el electorado
b) No al final llegarán a un acuerdo

Dignidad Digital, S.L. E-mail: redaccion@dignidaddigital.com
logo